Por momentos el reloj retrocedió... Los días en que te tenía entre mis brazos y tus manos me rodeaban acariciándome volvieron.Caminamos juntos buscando el cobijo de las sombras en un paraje que evocaba nuestros recuerdos, queríamos dejar por momentos la luz de la realidad que construye barreras e inhibe sensaciones... Por momentos el mundo no importó a nuestro alrededor.
Tus labios tan suaves como en aquellos días jugueteaban recorriendo mi cuello, mi boca impaciente buscaba dar calor a tus hombros desnudos, recorrerlos y dejando en cada centímetro de ellos un pequeño beso que permitiera volver a encender tu piel.
El calor y los recuerdos se agolparon en nuestros cuerpos que se abrazaban fuertemente buscando fundirse en ese momento, sintiendo la necesidad de una mayor intensidad en el contacto...
Mis labios recorrieron un camino antes conocido, iniciando por tus hombros, continuando por el cuello, tu oreja... Tu barbilla y destino final, tus labios, quienes cálidamente correspondieron a las caricias con un tierno beso que nos transportó años atrás, a un lugar en donde el tiempo y las barreras no existías.
Abrazos y besos, uno tras otro, como no queriendo parar por un instante, al paso de las caricias el lugar se hacía insuficiente, el calor iba en aumento y no queríamos desprendernos.
Tu pecho me invitaba a recorrerlo, ansioso de volver a sentir caricias como en aquellos días, la humedad de mis labios volviendo al camino que antes conoció, el contacto tierno y tibio que buscaba aumentar en ti las sensaciones que sólo puede generar un sentimiento.
Con mi boca, con mis manos, con mi cuerpo, en esos momentos fui solo de ti y no pasaba por mi mente nada más, sentí lo mismo en ti, como tu cuerpo se amoldaba al mío, tus manos que tiernamente recorrían mi cara tocando mis ojos, mi nariz, mis manos tomando tu cabeza, tus mejillas mientras no dejaba de besarte.
Cuando volvía el sentido del tiempo y parecía la hora de partir, uno de los iniciaba de nuevo el contacto, no queríamos irnos, queríamos seguir... Recordando los besos, las caricias y todo lo que compartimos en el pasado... Compartiendónos nosotros mismos.
Por momentos observaba tus ojos, grandes, bellos, donde de nueva cuenta me volví a ver reflejado, donde me volví a perder antes de comenzar a besarte nuevamente... Lo confieso, en esos momentos deseaba estar en otro lugar donde nadie nos molestara... donde la intensidad de las caricias fuera mayor.
Hace tanto no tenía esas sensaciones, en ese momento sólo quería quitar tu ropa que ya me estorbaba y recorrer tu cuerpo palmo a palmo con mis labios encendidos...
La humedad en los tuyos al besarme sólo me indicaba que te hacía sentir bien, que te sentías como en aquellos días... Cuando nos comíamos a besos.
Yo quería seguir, pero la horanos indicaba el momento de partir y regresar a casa, cada uno sintiendo lo vivido en los labios y en la piel... Esperando el momento en que vuelva a suceder.
1 comentario:
Chica linda dice:
El instante de continuar o detenerse, el corazón agolpándote con sus latidos, la respiración agitada... cientos de pensamientos paseando por la mente....
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